Terapia de Pareja y Familiar

Las relaciones son una de las principales fuentes de bienestar, pero también pueden convertirse en escenarios de dolor cuando aparecen patrones dañinos, problemas de comunicación, dependencia emocional o dificultades para poner límites. Estos obstáculos generan distancia, insatisfacción y malestar, tanto en la pareja como en la familia.

En este formato de trabajo, el foco no está solo en la persona, sino en el vínculo que se establece entre sus miembros. A través de la terapia, hacemos consciente aquello que interrumpe la conexión y creamos un espacio donde las necesidades de cada integrante puedan ser reconocidas y escuchadas.

En este espacio podemos trabajar:

Dependencia emocional y construcción de vínculos más saludables.


Conflictos de pareja o familiares.

Dificultades para poner límites de forma asertiva.

Celos, inseguridad y problemas de confianza.


Patrones de comunicación disfuncionales o ineficaces.

Repetición de dinámicas relacionales que dificultan el bienestar.